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Madre e hija tienen vidas motivadoras

Klarissa
Klarissa
Beneficiaria de riñón
Minnesota

Klarissa siempre estaba cansada cuando era una niña. Cuando tenía 12 años, un chequeo físico deportivo reveló el motivo: una prueba mostró signos de daño renal. Más tarde los médicos determinaron que uno de los riñones de Klarissa había dejado de crecer cuando tenía seis meses y el otro estaba fallando. Su madre le donó voluntariamente un riñón a su hija.

Actualmente, Klarissa y su madre llevan adelante vidas normales y saludables. Klarissa se graduó de la universidad en 2006 y ahora trabaja como instumentista. También participó en dos eventos U.S. Transplant Games de National Kidney Foundation y es oradora sobre la importancia de la donación de órganos.

La historia de Klarissa es cortesía de LifeSource, Mineápolis, MN.

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